martes, 12 de enero de 2016

IUSNATURALISMO Y POSITIVISMO JURIDICO



EL IUSNATURALISMO
El iusnaturalismo, en sus versiones tradicionales, se compromete con la creencia de que existen, por encima de las leyes creadas por el hombre, ciertos principios de derecho natural. Estos principios de moralidad son inmutables y eternos, contrariamente a las leyes humanas que pueden cambiar de una comunidad a otra y de tiempo en tiempo. Las leyes humanas que se encargan de regular los asuntos más elevados o importantes de la comunidad deben estar de acuerdo con los principios del derecho natural. En consecuencia, la validez jurídica de las leyes humana depende necesariamente de lo establecido en tales principios.
La historia de la doctrina del derecho natural es casi tan larga como la historia europea. Se pueden encontrar nociones que anticipan las tesis antes mencionadas en Grecia, en las obras de los estoicos en los primeros años del Imperio romano, y en la teología cristiana medieval. Además las mismas ideas de fondo inspiraron el pensamiento secular de los representantes del siglo XVI y fueron la base esencial para la aparición de la doctrina de los derechos naturales surgida en los siglos XVII y XVIII. Durante el siglo XIX y hasta la primera mitad del siglo XX sufrió fuertes embates críticos, pero resurgió con fuerza después de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, sus defensores no se limitan a grupos religiosos, como lo pone de manifiesto la proliferación de corrientes preocupadas por dotar de fundamentos racionales a la doctrina de los derechos humanos. Su larga vida, y la pluralidad de propuestas que se han considerado históricamente como pertenecientes a esta doctrina, explican las dificultades que existen para poder exponer de forma breve en que consiste el iusnaturalismo.

1.1 Definición
Podemos resumir la doctrina del derecho natural, en su versión tradicional, en los siguientes tres planteamientos:
s         Existen principios de moralidad eternos y universalmente verdaderos (leyes naturales),
s         El contenido de dichos principios es cognoscible por el hombre empleando las herramientas de la razón humana y
s         Sólo se puede considerar ‛'derecho" (leyes positivas) al conjunto de normas dictadas por los hombres que se encuentren en concordancia con lo que establecen dichos principios.

1.2.2 Clasificación
Las teorías iusnaturalistas tradicionales se diferencian por los distintos argumentos que brindan en apoyo de: a) la existencia de los principios de derecho natural (1er planteamiento), b) por las diversas elaboraciones de los contenidos de esos principios que proponen (2do planteamiento) y c) por las consecuencias que consideran que de ellas se siguen en el campo del derecho (3er planteamiento).
Según Nino (1984) las principales discrepancias entre iusnaturalistas surgen respecto del origen de los principios morales que forman el "derecho natural". Así distingue dos formas básicas de lo que hemos dado en llamar "teorías iusnaturalistas tradicionales":
(1) el iusnaturalismo teológico, cuyos representantes más conspicuos son los filósofos tomistas, quienes creen que el origen del derecho natural es Dios y que las leyes positivas deben derivarse del mismo; y
(2) el iusnaturalismo racionalista, representado por los filósofos iluministas, los que sostuvieron que el origen de los principios morales se encuentra en la estructura o naturaleza de la razón humana y quienes trataron de axiomatizar esos principios auto evidentes que permitían derivar el resto de las normas.
Lo común a todas ellas es que se desarrollan a partir de una teoría moral desde la cual, sostienen, se puede analizar mejor la forma de pensar y actuar en cuestiones jurídicas.

En la segunda mitad del siglo XX las posiciones iusnaturalistas han asumido formas distintas y sofisticadas, a las que llamaremos versiones modernas de la doctrina del derecho natural. En ellas se interpreta el alcance de estas tesis de manera muy distinta a como se lo hacen los defensores de las posiciones tradicionales, y en muchos casos se las llega a modificar tan profundamente que la inclusión en la corriente de algunos pensadores (como Ronald Dworkin) es una cuestión que genera arduas discusiones. En todas las versiones modernas de la doctrina del derecho natural, el énfasis está puesto en la comprensión del derecho como fenómeno social. Surgen como respuesta a los embates críticos que los positivistas de finales del siglo XIX y principios del XX dirigieron a las versiones tradicionales. En ellas se defiende la idea, contraria a las pretensiones positivistas, de que no se puede comprender o describir el derecho sin realizar al mismo tiempo una evaluación moral. La pregunta central en todos estos trabajos es de tipo conceptual: "¿Qué es el derecho?"

En todas las versiones modernas de la doctrina del derecho natural, el énfasis está puesto en la comprensión del derecho como fenómeno social. En ellas se defiende la idea de que no se puede comprender o describir el derecho sin realizar al mismo tiempo una evaluación moral.

1.3 EL POSITIVISMO JURÍDICO
Existe todavía menos acuerdo a la hora de delimitar conceptualmente aquello que se suele denominar como "positivismo jurídico". En este intento de trazar la evolución de la doctrinas utilizaremos el término iuspositivista en oposición al iusnaturalismo, pues históricamente el positivismo se caracterizó en sus orígenes por su oposición a todas las formas de iusnaturalismo. Para ello tomaremos como punto de referencia la definición que hemos presentado anteriormente, señalando aquellas tesis que separan a ambos grupos de pensadores.

1.3.1 Definición
Si el núcleo de las diversas corrientes iusnaturalistas está constituido por los tres planteamientos que hemos mencionado anteriormente, se puede definir al positivismo jurídico considerando la posición que asume ante ellos.
Todos los pensadores positivistas se oponen al tercer planteamiento con el que hemos caracterizado al iusnaturalismo. En el se afirma que sólo se puede considerar "derecho" (leyes positivas) al conjunto de normas dictadas por los hombres que se encuentren en concordancia con lo que establecen los principios de moralidad eternos y universalmente verdaderos cognoscibles por la razón humana (leyes naturales).
En consecuencia, todo pensador para ser considerado positivista debe aceptar la siguiente tesis:
La identificación de un conjunto de normas como jurídicas, esto es, como constituyendo un "derecho” o formando parte del "derecho”, no requiere someter a dichas normas a ninguna prueba relacionada con el valor moral de sus contenidos. Se puede dar respuesta a la pregunta "¿Qué es el derecho?" sin necesidad de apelar a propiedades valorativas (sean estas morales o de otro tipo).
En otras palabras, no existe relación conceptual entre derecho y moral (lo que no implica negar la existencia de otro tipo de relaciones entre ellos).
Las razones para adoptar esta posición pueden ser de naturaleza muy diversa. Algunas de ellas pueden tener su origen en el rechazo de alguna de las otras dos tesis con las que definimos al iusnaturalismo. Se puede apoyar la tesis argumentando que no existen principios morales eternos y universales, esto es, negando la verdad del primer planteamiento. Incluso se podría defender el positivismo mediante la negación conjunta de los planteamientos 1 y 2 del iusnaturalismo. Algunos pensadores positivistas han seguido esta senda al justificar sus posiciones, pero muchos otros no. Por eso no parece conveniente definir la corriente apelando a tesis que sólo ciertos representantes están dispuestos a defender.

1.3.2 Clasificación
Las primeras teorías en las que se pretendió separar sistemáticamente el ámbito de lo jurídico del ámbito de lo moral, aparecieron en el siglo XIX en las obras de Bentham y Austin, como una reacción al iusnaturalismo tradicional, En el siglo XX las críticas más sistemáticas y completas a la doctrina del derecho natural surgieron de dos corrientes principalmente:
(1) el normatívísmo, representado por las propuestas de Hans Kelsen, quien criticó sus variantes clásicas, y de Herbert Hart, que extendió sus críticas a las formas modemas de concebirla;
(2) el realismo, en sus variantes norteamericanas (Holmes) y escandinavas (Ross). Los pensadores realistas cuestionaban no sólo al iusnaturalismo, sino también al normativismo.
Además existen dos fundamentos en los que se puede apoyar la adopción de una posición positivista respecto de la definición de derecho:
(a) el escepticismo ético, esto es, la creencia de que no existen juicios morales objetivamente verdaderos, universalmente válidos y eternos (O bien que, en caso de que existieran, no podrían ser conocidos por el hombre mediante el empleo de la razón); y (b) la ventaja metodológica que implica poder distinguir entre el derecho que es y el derecho que debe ser, a los efectos de permitir la crítica moral de las instituciones vigentes.
Hans Kelsen es un fiel representante del primer tipo de enfoque, mientras que Herbert Hart puede ser considerado el representante más importante de la segunda tendencia.


BIBLIOGRAFIA:
FILOSOFIA DEL DERECHO.
PABLO RAUL BONORINO y JAIRO IVAN PEÑA AYAZO

Enlace para descargar el material:
https://app.box.com/s/hwt2qgmihh9le49cda7lxtotafxcol0h

lunes, 11 de enero de 2016

QUE ES FILOSOFIA???????

Hay muchas maneras y formas de decir que es Filosofía... Una breve (bastante sintetizada) mirada a los conceptos básicos esta en el siguiente material de estudio: 

https://app.box.com/s/clggf8ixzjpr9yj740z0qf0ao0vkvz0a

Les invito a leer con calma para comprender...


EL PROBLEMA DEL CONCEPTO DERECHO

El otro término que conforma el nombre de nuestra disciplina es DERECHO, palabra que muestra múltiples connotaciones o significados de acuerdo a su interpretación, realidad o circunstancia.
Para visualizar este problema tenemos el siguiente material: BOLETIN MEXICANO DE DERECHO COMPARADO donde, aparte de otras nociones que veremos, se habla precisamente de la complejidad y multiplicidad de la concepción del derecho.

Pueden disponer del matyerial a traes del siguiente enlace:

https://app.box.com/s/hzp2gqz2lpqvwro98n40t0hlth4zxn7b

El material será usado para otros puntos de estudio.

martes, 4 de agosto de 2015

COMENZANDO: LA PALABRA FILOSOFIA



LA PALABRA "FILOSOFIA"
Palabra que Pitágoras creó en un acto de modestia seis siglos antes de Cristo, cuando el Tirano Leonte de Fliunte le interrogó cuál era su profesión. Sus contemporáneos predicaban de si mismos con arrogancia su ciencia (sofia, en griego) y se decían sabios (sofoi) (...). Pitágoras, en cambio, contestó al Tirano Leonte –así lo narra Cicerón en su Tusculanoe- que no era sabio ni poesía la sabiduría, pero que sentía amor por ella y la buscaba. Eso significa “Filosofía”: amor a la sabiduría. (...).
Sin embargo, la humanidad existió muchos siglos sin filosofía. Los pueblos primitivos y aun la mayor parte de las civilizaciones antiguas la han ignorado. Sus primeras manifestaciones como conocimiento científico recién aparecen en el siglo VI antes de Cristo y se orientaron por un sinnúmero de falsas sendas por las que tantos filósofos y escuelas buscaron el verdadero camino hacia la verdad que, al fin, hallaron por obras del azar. Debemos al pequeño pueblo griego los primeros logros en el campo de la especulación filosófica autónoma, como suprema tarea de la razón humana. (...).
Así nació la Filosofía. Posiblemente germinó entre las preocupaciones de Tales de Mileto por descubrir las causas primeras de los seres materiales, seiscientos años antes de Cristo. Pitágoras le dio el nombre y, trescientos años más tarde, Aristóteles la colocó para siempre en órbita. Desde entonces, la humanidad ha venido percibiendo su luz, a intervalos vacilante, y aportando a  través de los siglos a esta suprema ciencia universal y absoluta diferente problemática y soluciones diversas. Los hombres que hoy desean pensar tienen ya un largo camino trazado. Quienes nos precedieron “hicieron camino al andar”. Hay buenas razones para reconocerles sus méritos y para ser generosos al apreciar los errores en que hayan podido incurrir.
El pensamiento humano no da de si en cualquier momento y en cualquier lugar cualquier cosa, sino que viene condicionado por ciertas coordenadas históricas que presionan sobre la mente en que se está destilando, Tales de Mileto, Parménides, Platón, Aristóteles, etc.,  dieron origen a la filosofía, pensando por primera vez. Así que es el suyo un pensamiento espontáneo, autóctono, libre, sin pasado en que apoyarse ni de que depender. En el siglo XVI, es diferente. Se puede decir que con Descartes comienza una segunda navegación de la filosofía. De una Filosofía que tiene detrás veinte siglos de experiencia y el auxilio de unos cuantos descubrimientos científicos, como la redondez de la tierra y su posición en el universo astronómico. Es natural, pues, que se replanteen de nuevo los principales problemas de la Filosofía ahora con más precaución y reservas.
Por de pronto, ya tenemos un sentido inicial de la palabra Filosofía: por estructura semántica (“philos”-amigo- y “sophia” –sabiduría-), significa “amigo de la sabiduría”. Se refiere a las personas y no a la sabiduría misma; a las personas que desean sobrepasar el nivel de los conocimientos ingenuos o empíricos y alcanzar el del saber racional o reflexivo.
(...). Después pasó a significar la sabiduría misma. Platón inició su filosofía con este binomio: opinión (doxa) y ciencia (episteme), que corresponde a la más reciente distinción entre el saber ingenuo y el científico. De manera que la palabra filosofía ya no va a significar, después de Platón, cualquier saber, sino que adquiere el nuevo perfil de saber reflexivo, racional, adquirido a través de un método, que para él era la Dialéctica.
(...) La Filosofía es amor según su viejo sentido etimológico. Amor a la sabiduría. Búsqueda palpitante de la verdad profunda. Curvatura del entendimiento en un interrogante insaciable. Y el filósofo es el más humilde de los hombres. El que sabe que no sabe nada. Hasta los hay que no escribieron libros: Sócrates no escribió ninguno. Sólo pensó y enseñó.

Autor: Lorenzo Fernández Gómez. Libro: BASES FILOSOFICAS PARA EL ESTUDIO DEL DERECHO.