Universidad José Antonio Paez

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sábado, 18 de octubre de 2014

TEMAS DE INVESTIGACION

Recuerden que deben escoger DOS (2) temas e incorporarlos a su portafolios

TEMAS DE INVESTIGACION: Enfoque filosófico y aporte jurídico.

1.       DERECHO Y PODER. Concepto. Características. Abuso de poder.

2.       OBEDIENCIA DEL DERECHO. Noción, requisitos. Bases jurídicas.

3.       DESOBEDIENCIA CIVIL. Base constitucional.

4.       LEGALIDAD Y LEGITIMIDAD. Concepto. Relación y diferencias. Base jurídica.

5.       DEMOCRACIA. Concepto. Características.

6.      ESTADO Y ESTADO SOCIAL DEL DERECHO

7.       PLURALISMO JURÍDICO (Nuevas Tendencias Filosóficas sobre el Derecho).

8.       GLOBALIZACIÓN Y DERECHO (Nuevas Tendencias Filosóficas sobre el Derecho).


9.       LOS DERECHOS HUMANOS: Fundamentación Filosófica.

FILOSOFIA DEL DERECHO: NATURALEZA. OBJETO DE ESTUDIO

Una definición, más filosófica que jurídica, es la siguiente: Rama de la Filosofía que estudia los fundamentos morales y espirituales del derecho, analizando las relaciones entre el “ser” y el “deber ser”, entre el Ciudadano y el Estado
El autor Delgado Ocando define esta área de la Filosofía de la siguiente manera: “disciplina que intuye la esencia del valor jurídico, según un doble proceso de intuición emocional y de inteligencia empírica”. Reconstruyendo el concepto, se puede decir que es la “disciplina que estudia los momentos generales de la experiencia jurídica, mediante un doble proceso de descripción y de reflexión teórica sobre el saber jurídico, a fin de determinar la adecuada aplicabilidad de los preceptos sociales a las relaciones humanas externas”
El término Filosofía del Derecho no existió hasta el siglo XVIII, pero los fundamentos filosóficos de la LEY y de la JUSTICIA se remontan a la Edad Antigua.
La Filosofía del Derecho estudia, de manera critica, el Derecho Positivo, valorando si este es justo o injusto, permitiendo así su progreso y logrando hacer del mismo un instrumento de justicia y humanidad. Dicho de otra manera, la Filosofía del Derecho sirve a la ciencia del Derecho para que el Jurista pueda aplicar el derecho e una manera más humana y justa.
¿Cual es la naturaleza de la Filosofía del Derecho? Sabiendo que el instrumento fundamental de la filosofía es la razón, y observando que Derecho tiene un objeto ideal universal, la Justicia, solo nos queda decir que la Filosofía del Derecho es de naturaleza REFLEXIVA, por cuanto el jurista debe adentrarse en el derecho a través de un orden filosófico.

Objeto de estudio de la Filosofía del Derecho
La Filosofía del Derecho estudia el conocimiento total del fenómeno jurídico, el DERECHO, sus perspectivas, sus fundamentos y fines.
Debemos distinguir, dentro del objeto de estudio:
1) Objeto Material: abarca la totalidad del campo del conocimiento, con visión particular, sistemática y pormenorizada, es decir, los datos, la información y el conocimiento sujeto a demostración. Dentro de nuestro campo, diríamos que el objeto material de la Filosofía del Derecho es el estudio de la totalidad de los jurídico, tanto Derecho Natural como Derecho Positivo.
2) Objeto Formal de estudio de toda rama del saber es la PERSPECTIVA desde la que se observa el conocimiento, el ángulo de visión del conjunto. 

LA DEFINICION DE LA FILOSOFIA DEL DERECHO

(…), (…) la Filosofía del Derecho es conciencia del universal jurídico, comprendiendo tanto el resultado de la experiencia jurídica como el de la especulación de la sustancia ideal de lo jurídico. Es decir, que el filósofo del Derecho está atento a auscultar la realidad social, agrupando las singularidades que nos ofrece y obteniendo sus rasgos comunes; y, a la vez, supera el campo de la investigación empírica para alcanzar el terreno de la especulación filosófica, captando los valores que se proyectan en el mundo jurídico. Así, en este sentido, nos dice Delgado Ocando que Filosofía del Derecho "es la disciplina que intuye la esencia del valor jurídico, según un doble proceso de intuición emocional y de investigación empírica (sentimiento puro y conciencia descriptiva del dato), determinando así (vivencia de la juridicidad de la conducta conforme a la norma ideal) la adecuada aplicabilidad de los preceptos jurídicos a las relaciones humanas externas"; si bien en esta definición se advierte una orientación fenomenológica, por cuanto se considera que el jurista ha de tender a captar los "valores jurídicos‛’ mediante el método de la "intuición" y el proceso del descubrimiento de las "vivencias" de la juridicidad, que es lo que le queda al jurista al enfrentarse con su objeto de investigación. Además, se observa una influencia de la teoría egológica, cuando destaca a la "conducta" en lo que tiene de normativo para buscar la adecuación de las normas jurídicas a los hechos humanos.
Giorgio Del Vecchio, después de habernos dicho los temas o investigaciones que la Filosofía del Derecho comprende (lógica, fenomenológica y deontológica), nos da el concepto que sigue: "es la disciplina que define el Derecho en su universalidad lógica, investiga los fundamentos y los caracteres generales de su desarrollo histórico, y lo valora según el ideal de la justicia trazado por la pura razón". Esto es, en esta definición se toman en cuenta -como tendremos ocasión de ver- tanto el método racional como el empírico; o sea, lo mismo la elucubración ”a priori" que el recuento ‛‛a posteriori", mediante el cual se selecciona el material jurídico a través de la historia para después confrontarlo con el valor de la justicia y establecer así su valoración. Por ende, si en la definición de Delgado Ocando nos movemos en la esfera del valor jurídico, aunque posteriormente utilicemos la investigación empírica, Del Vecchio nos hace penetrar, a través de un dual proceso racional y empírico, en el mundo lógico (a lo kantiano), en el mundo histórico y en el mundo moral (por medio de la justicia). Empero, ambos autores coinciden en atribuir a la Filosofía del Derecho la más alta dignidad de las ciencias, situándola en la más alta región de los valores, que únicamente puede alcanzarse mediante un proceso cognoscitivo racional e intuitivo.
De aquí que nosotros esclarezcamos la definición que dimos anteriormente, diciendo que Filosofía del Derecho es: ‛‘la ciencia suprema que se remonta al ámbito de lo universal, mediante un doble proceso cognoscitivo intuitivo y racional, que lleva a comprender el mundo de los valores jurídicos y las exigencia de la realidad social, tratando de ajustar esta última a los cánones del Derecho natural, para que de este modo predomine el bien común en todos las actividades de la sociedad humana".
(…).


CIENCIA Y FILOSOFIA DEL DERECHO (Lino Rodríguez-Arias Bustamante) (Pág.81)

DE LA FILOSOFIA A LA FILOSOFIA JURIDICA

Se puede llegar, y de hecho se ha llegado, a la Filosofía Jurídica por otro camino: por el de la Filosofía general. Es la Filosofía un propósito de conocimiento del Universo, en tanto que Universo, es decir, en tanto que totalidad, mediante razones fundadas. El hombre, ante el espectáculo abigarrado del Universo, de las cosas en torno y dentro de si, y ante el problema de si mismo y del Mundo, se pregunta por cuál sea el sentido que en el Universo corresponda al Derecho. Y, en efecto, ha ocurrido así, como lo muestra la Historia de la Filosofía general: grandes pensadores que no ejercieron un oficio jurídico, ni tuvieron con el Derecho un contacto próximo, han aportado valiosas y decisivas contribuciones a la Filosofía Jurídica. Salvo contadas excepciones, los grandes sistemas filosóficos, además de una metafísica, de una teoría del conocimiento y de una reflexión ética, contienen también un estudio sobre el Derecho y el Estado. Es preciso, pues, indagar las raíces que originaron este tipo de meditaciones filosófico-jurídicas en los grandes pensadores.

Filosofía es el conocimiento total elaborado por cuenta propia y por razones justificadas. O sea, es el conocimiento, construido desde luego por medios intelectuales, sobre la totalidad en tanto que totalidad, es decir, del Universo en tanto que Universo, el cual contiene al hombre, y, por tanto, sobre las relaciones entre el y el resto de todo cuanto hay. Esto no ha de interpretarse en el sentido de que la Filosofía sea una Enciclopedia comprensiva de todos los conocimientos particulares (verbigracia, de la Matemática. de la Física, de la Química, de la Biología, de la Historia, de la Jurisprudencia, etc.). No, al filósofo no le interesan las domésticas interioridades de cada una de las disciplinas científicas, sino tan sólo lo que en cada una de sus respectivas materias hay de diferencial frente a las demás y de engarce con ellas; porque lo que preocupa al filósofo es el Universo como totalidad, en sus articulaciones de conjunto, y, de modo especial, la relación entre el hombre y el resto del Mundo. Por de pronto, adviértase que, a diferencia del científico que es especialista en fragmentos del Universo, el filósofo pretende ser especialista en el Universo en tanto que Universo, y en la situación del hombre en éste.

Para eso, la Filosofía, ante todo, busca un punto de partida radical y primario, es decir, un punto de partida sin supuestos previos, que sea puramente primero, sin dejar atrás implicaciones previas no resueltas; o sea, busca un punto de partida autónomo, que se dé a sí propio la norma, que contenga el fundamento de sí mismo.

Pero ese criterio primero, autónomo, debe, además, servir como instancia reguladora de todos los demás conocimientos, esto es, como criterio de justificación para todas las otras verdades; es decir, ha de ser un criterio pantónomo, o, dicho con otras palabras, debe ser un criterio universal.

Sobre esta base autónoma y pantónoma, una vez que ha sido conseguida, el filósofo trata de formarse una visión articulada del Universo, construida por razones .justificadas intelectualmente. Ahora bien, adviértase que cuando se habla del problema del Universo, como quiera que dentro de éste figura el hombre -estoy yo-, se trata siempre no sólo de la cuestión del Universo en sí, sino también -y especialmente- de las relaciones del Universo conmigo y de mí mismo con el Universo: qué sea el Universo para mí, y qué sea yo en el Universo o con respecto a él.


Pues bien, en el Universo, entre las muchas cosas que contiene (unas reales corpóreas, otras reales psíquicas, otras irreales, pero con validez, como las ideales, y muchas otras más de diversos jaeces), hay los problemas de la convivencia y cooperación, los problemas de la organización colectiva, lo relativo al Derecho y al Estado. Y el filósofo, al enfrentarse con este tema, que se encuentra en el primer plano del interés humano, se pregunta: ¿qué significan en el conjunto del Universo el Derecho y el Estado? ¿Cuál es la raíz del Derecho y del Estado, y cuál su función en la vida humana? Y como el Derecho se refiere a problemas de comportamiento humano y éste se halla relacionado con el sentido de la vida y la misión del hombre, por esta vía llega también la Filosofía a plantearse los interrogantes radicales sobre lo jurídico. Esta cuestión según veremos, se plantea en última instancia como pregunta sobre el sentido del Derecho en la vida humana. Es en este tema donde la Filosofía jurídica cobra su plenitud y su unidad, punto de vista desde el cual es posible emprender la consideración y la solución de las diversas cuestiones de Teoría fundamental del Derecho y de los problemas de la Estimativa, así como también de los de la realidad de lo jurídico. Para ello, la Filosofía del Derecho se hace cuestión total de lo jurídico; convierte lo jurídico en problema total, es decir, lo enfoca sin partir de supuestos jurídicos previos. Pero, a la vez, la Filosofía del Derecho, desenvolviéndose como un capítulo de la Filosofía general, trata de descubrir la articulación de lo jurídico con el resto de los objetos que en el mundo hay. Cierto que habitualmente no se ha concebido de esta guisa, con tanta amplitud ni con tanta radicalidad, la misión de la Filosofía del Derecho: pero para que ésta sea auténtica filosofía, considero que su camino debe ser el indicado.

(Fuente: RECASENS SICHES, Luis. TRATADO GENERAL DE FILOSOFIA DEL DERECHO)

FILOSOFIA Y DERECHO

La Filosofía consiste en la elaboración de concepciones abstractas, de principios universales, de los cuales partirán después como base indiscutible las distintas ramas de la ciencia. (…)
La Filosofía tiene un objeto específico, un contenido propio, que es la totalidad de las cosas; en una palabra, la Filosofía tiene por objeto lo universal. (…) 
La Filosofía, aparte de lo que nos dice ya de por sí su etimología, de amor a la sabiduría, conlleva siempre tres notas: reflexión, profundidad y universalidad. (…)
¿Y cual es el objeto de la Filosofía? Es la búsqueda de la verdad. (…)”
(Rodríguez-Arias, Lino. Ciencia y Filosofía del Derecho)
Entonces podemos decir que la Filosofía es una ¿disciplina? que surge cuando el ser humano se asombra ante sí mismo y su alrededor. Y mediante el uso de la RAZON comienza a buscar respuestas finales ante tantas preguntas: la idea era llegar a conclusiones que dieran explicación a grandes cuestionamientos que surgían entonces, por ejemplo el origen y fin del universo, el hombre, el conocimiento, la muerte, etc.
La Filosofía tiene su origen en Grecia, sustentada en dos características muy particulares de los pensadores griegos: (a) libertad de espíritu y (b) el auge de la razón, surgiendo la misma como una forma de interpretar o comprender el universo y el hombre.
Los primeros filósofos, Platón y Aristóteles, señalaron que “la primera virtud del filósofo es tener capacidad de admiración (…)”. 
El asombro, la admiración, la extrañeza del hombre ante la realidad que lo rodea, ante la conciencia de si mismo y ante situaciones humanas límites, tales como la muerte o la vida, eran el punto de partida para cuestionarlo todo.
Haciendo uso de un PROCESO DE RAZONAMIENTO, como por ejemplo la Analogía, cuyo objeto es establecer la relación de semejanza o parecido entre dos o más entidades, y aplicando ciertos principios, el filósofo buscaba sus respuestas.

LOS GRANDES CUESTIONAMIENTOS FILOSÓFICOS

En sus inicios, la Filosofía encontró en el hombre mismo y en el mundo que el hombre habitaba los primeros dos grandes problemas: 
-  el PROBLEMA DEL SER = EL HOMBRE MISMO = ONTOLOGIA
- el PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO = EL MUNDO QUE EL HOMBRE HABITA = EPISTEMOLOGIA
Cuestionamientos estos que darían lugar a la aparición de las principales ramas de la Filosofía: La Ontología, que busca resolver el primero de los citados problemas, y la Epistemología, que busca las respuestas al segundo de ellos.

RAMAS DE LA FILOSOFÍA

Ya mencionadas dos de éstas, hemos de nombrar las siguientes:
(a) La Lógica, analiza las reglas del pensamiento humano con el fin de determinar la verdad o la inexactitud del razonamiento.
(b) La Ética, estudia la conducta del ser humano frente a si mismo y sus semejantes.
(c) La Axiología, estudia los Valores del Ser Humano y las asignaciones que hace el mismo a las cosas, hechos u eventos en torno a él: bueno, malo.
(d) La Estética, tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza
(e) La Teodicea, busca la "justificación de Dios", es decir, probar la existencia de Dios a través de la razón natural.
(f) La Teología, se encarga del estudio de Dios, sus atributos y sus perfecciones. 

Teniendo ya una noción de lo que es FILOSOFIA, debemos hablar de DERECHO: que es y por qué surge.

DEFINICIÓN DE DERECHO
Dar un concepto de DERECHO no es cosa fácil por cuanto es un problema del pasado, del presente y lo será en el futuro: es un problema eterno que se origina de un concepto ambiguo que varía en el tiempo.
Veamos algunas definiciones de distintos autores.
Según el autor Fernando Hinestrosa (Manual de Obligaciones), el Derecho “es un conjunto de normas de conducta cuya existencia y efectividad son indispensables para la solidez y la armonía de las relaciones sociales. (…) El derecho no es un fin en sí mismo sino un medio emanado de la sociedad para mantener un equilibrio entre los hombres y proveer a la realización de un ideal de justicia”.
En el libro Metafísica de las Costumbres, Immanuel Kant define el derecho como “el conjunto de condiciones bajo las cuales el arbitrio de uno puede conciliarse con el arbitrio del otro según una ley universal de la libertad”.
Del libro La definición del Derecho del autor Hermann Kantorowicz, citamos: “Es un cuerpo de normas que ordenan el comportamiento externo (…):”
Para observar otro enfoque respecto al derecho, mencionaremos a Kart Marx en el Manifiesto Comunista, quien lo define de la siguiente manera: “Es la voluntad de la clase dominante erigida en ley”.
En este punto debemos preguntarnos ¿Por qué surge el derecho
En pocas palabras: porque en una sociedad sin normas que establezcan ciertas restricciones a sus integrantes, la convivencia sería imposible, prevalecería la ley del más fuerte.
¿Qué sucede entonces con la libertad individual, entendida esta como la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen?

Debió ser restringida: surgen pautas, normas, leyes, para armonizar las relaciones entre los integrantes de una agrupación social, comunidad o población, dando lugar a una nueva interpretación del concepto de LIBERTAD: “Derecho de la persona a actuar sin restricciones siempre que sus actos no interfieran con los derechos equivalentes de otras personas”

LAS PRIMERAS ESCUELAS

ESCUELA JONICA
El primer pensador considerado un filósofo fue Tales de Mileto, originario de esta ciudad, en la costa jónica de Asia Menor, que vivió a finales del siglo VII a.C. y principios del siglo VI a.C. Alabado por las generaciones posteriores como uno de los siete sabios de Grecia, se interesó por los fenómenos astronómicos, físicos y meteorológicos, y sus investigaciones científicas le llevaron a pensar que todos los fenómenos naturales son formas diferentes de una sustancia fundamental (una primera idea sobre el monismo) que él creía era el agua, pues pensaba que la evaporación y condensación eran procesos universales. Anaximandro, discípulo de Tales, mantenía que el primer principio a partir del cual surgen todas las cosas es una sustancia intangible, invisible e infinita que llamó apeiron (‘lo ilimitado’). Comprendió, sin embargo, que en todas las cosas se podía encontrar una sustancia no observable, por lo que su noción de lo ilimitado anticipó la noción moderna de un Universo sin límite. Esta sustancia, afirmaba, es eterna e indestructible. Debido a su movimiento continuo, las sustancias conocidas —como calor, frío, tierra, aire y fuego— evolucionan de una forma ininterrumpida generando a su vez los distintos objetos y organismos que configuran el mundo que conocemos por los sentidos.
El tercer gran filósofo jónico, Anaxímenes, volvió a la suposición de Tales de que la sustancia primera es algo conocido y material, pero mantuvo que ésta es el aire en vez del agua. Creía que los cambios que experimentan los objetos se pueden explicar en términos de calefacción y condensación del aire. De tal modo, Anaxímenes fue el primer filósofo que explicó diferencias cualitativas en términos de diferencias cuantitativas, un método fundamental en la ciencia física.
En general, la escuela jónica dio el primer paso radical desde la explicación mítica de los fenómenos naturales a la exposición científica; descubrió los importantes principios científicos de la permanencia de la sustancia, la evolución natural del mundo y la reducción de calidad a cantidad.

ESCUELA PITAGORICA

 Hacia el año 530 a.C., el filósofo Pitágoras de Samos fundó una escuela de filosofía en Crotona, en la Magna Grecia, al sur de Italia, que fue más religiosa y mística que la escuela jónica. Pretendía conciliar la antigua visión mítica del mundo con el creciente interés por la explicación científica. El sistema de filosofía resultante —que se conoció como pitagorismo— aunó las creencias éticas, sobrenaturales y matemáticas en una visión espiritual de la vida. Los pitagóricos enseñaron y practicaron un sistema de vida basado en la creencia de que el alma es prisionera del cuerpo, del cual se libera al morir y se reencarna en una forma de existencia, más elevada o no, en relación con el grado de virtud alcanzado. El principal propósito de los seres humanos tendría que ser la purificación de sus almas mediante el cultivo de virtudes intelectuales, la abstención de los placeres de los sentidos y la práctica de diversos rituales religiosos. Los pitagóricos —que descubrieron las leyes matemáticas del tono musical— dedujeron que el movimiento planetario produce una “música de las esferas” y desarrollaron una “terapia a través de la música” para lograr que la humanidad encontrara su armonía con las esferas celestes. Identificaron la ciencia con las matemáticas y mantuvieron que todas las cosas son reductibles a números y figuras geométricas. Realizaron grandes contribuciones a las matemáticas, la teoría musical y la astronomía.

ESCUELA DE HERACLITO

Heráclito de Éfeso (Jonia), continuando la búsqueda de la sustancia primigenia que iniciaron los jonios, afirmó que ésta es el fuego. Observó que el fuego produce cambios en la materia y anticipó la teoría moderna de la energía. También afirmó que todas las cosas se encuentran en un estado de flujo continuo (panta rei), que la estabilidad es una ilusión y que sólo el cambio y la ley del cambio (o logos) son reales. La doctrina del logos de Heráclito, que identificaba las leyes de la naturaleza con una mente divina, evolucionó hacia la teología panteísta del estoicismo.

ESCUELA ELEATICA

En el siglo V a.C., Parménides fundó una escuela de filosofía en Elea, colonia griega situada en la Magna Grecia. En su única obra conocida, Sobre la naturaleza, adoptó una actitud opuesta a la de Heráclito en la relación entre estabilidad y cambio, y mantuvo que el Universo o lo que es, es decir, el ente, se puede describir como una esfera indivisible e inmutable y que toda referencia a cambio o diversidad es por sí misma contradictoria. Mantenía que nada puede ser realmente afirmado excepto “lo que es” (el ente). Zenón de Elea, discípulo suyo, intentó probar la unidad del ser afirmando que la creencia en la realidad de cambio, la diversidad y el movimiento lleva a paradojas lógicas. Las aporías de Zenón llegaron a ser enigmas intelectuales que filósofos y lógicos de todas las épocas posteriores han intentado resolver. El interés de los eleáticos por el problema de la consistencia racional propició el desarrollo de la ciencia de la lógica.

ESCUELA PLURALISTA

La especulación en torno al mundo físico iniciada por los jonios fue continuada en el siglo V a.C. por Empédocles y Anaxágoras, que desarrollaron filosofías que sustituían la descripción jónica de una sustancia primera única por la suposición de una pluralidad de sustancias. Empédocles mantenía que todas las cosas están compuestas por cuatro elementos irreductibles: aire, agua, tierra y fuego, combinados o separados por dos fuerzas opuestas según un proceso de alternancia: el amor y el odio. Mediante este proceso, el mundo evoluciona desde el caos hasta la forma y vuelve al caos otra vez, en un ciclo reiterado. Empédocles consideró el ciclo eterno como el objeto verdadero del culto religioso y criticó la creencia popular en divinidades personales, pero no consiguió explicar cómo los objetos conocidos por la experiencia pueden desarrollarse al margen de factores que son por completo distintos a ellos. Por consiguiente, Anaxágoras sugirió que todas las cosas están compuestas por partículas muy pequeñas o “semillas”, que existen en una variedad infinita. Para explicar cómo se combinan esas partículas para formar los objetos que constituyen el mundo conocido, Anaxágoras desarrolló una teoría de la evolución cósmica.
Afirmaba que el principio activo de este proceso evolutivo es una mente universal que separa y combina las partículas, el nous. Su concepto de partículas elementales llevó al desarrollo de una teoría atómica de la materia.

ESCUELA ATOMISTA

Fue un paso natural el que condujo desde el pluralismo hasta el atomismo, interpretación según la cual toda materia está compuesta por partículas diminutas e indivisibles que se diferencian sólo en simples propiedades físicas como el peso, el tamaño y la forma. Este paso se dio en el siglo IV a.C. con Leucipo y su colaborador más conocido, Demócrito de Abdera, a quien se le atribuye la primera formulación sistemática de una teoría atómica de la materia. Su concepción de la naturaleza fue materialista de un modo absoluto, y explicó todos los fenómenos naturales en términos de número, forma y tamaño de los átomos. Redujo las cualidades sensoriales de las cosas (como calor, frío, gusto y olor) a las diferencias cuantitativas de los átomos. Las formas más elevadas de existencia, como la vida de las plantas y animales e incluso la humana, fueron explicadas por Demócrito en términos físicos en sentido estricto. Aplicó su teoría a la psicología, la fisiología, la teoría del conocimiento (epistemología), la ética y la política, y presentó así el primer planteamiento amplio del materialismo determinista que afirma que todos los aspectos de la existencia están determinados de forma rígida por leyes físicas.

LOS SOFISTAS

Hacia finales del siglo V a.C., un grupo de maestros itinerantes llamados sofistas alcanzó un gran renombre en toda Grecia. Los sofistas tuvieron un papel importante en la evolución de las ciudades-estado griegas desde unas monarquías agrarias hasta su consolidación como democracias comerciales. Conforme crecieron la industria y el comercio helénicos, una nueva clase de ricos comerciantes, poderosos en el ámbito económico, empezó a controlar el poder político.

Careciendo de la educación de los aristócratas, quisieron prepararse para la política y el comercio pagando a los sofistas a cambio de enseñanzas en el arte de hablar en público, el razonamiento legal y la cultura general. A pesar de que lo mejor de los sofistas contribuyó enormemente al pensamiento griego, el grupo en su conjunto adquirió una reputación de falaz, hipócrita y demagogo. De ahí que la palabra sofisma represente esas deficiencias morales. La famosa máxima de Protágoras, uno de los sofistas más importantes, “el hombre es la medida de todas las cosas”, es representativa de la actitud filosófica de esta escuela. Sus componentes mantenían que los individuos tienen el derecho de juzgar por sí mismos todos los asuntos; negaban la existencia de un conocimiento objetivo en el que se supone que todo el mundo debe creer, mantuvieron que la ciencia natural y la teología tienen poco o ningún valor porque carecen de relevancia en la vida diaria, y declararon que las reglas éticas sólo tenían que asumirse cuando conviene al propio interés. 

¿QUE ES LA FILOSOFIA?

La filosofía es un conocimiento, un saber, de los tantos que posee el hombre, que resulta de una actividad que se llama filosofar. Hay algunos que sostienen que no se puede enseñar filosofía, pero sí a filosofar. Pero ¿qué es esto de filosofar, de dónde surge?

Filosofar: ¿qué soy?, ¿qué es el mundo?
El hombre comienza a filosofar cuando pierde todas las certezas que tenía, cuando todo a su alrededor se tambalea y no tiene de dónde agarrarse para no caer. Esto es así porque la filosofía pretende ser un saber sin supuestos; es decir, que no parte de nada anterior a sí mismo.

Todos los otros conocimientos del hombre parten de un conjunto de supuestos que no se discuten. La filosofía, en cambio, pretender ser autónoma, no depender de nada. Por lo tanto las preguntas que la filosofía se plantea, y que trata de responder, son las más fundamentales para el hombre: ¿qué soy yo y qué es el mundo?

Dentro de estas preguntas esenciales se hallan contenidas una cantidad de preguntas derivadas, como qué es la vida, qué es el bien, qué es el amor, qué es la felicidad. Cuando se trata de contestar a estas preguntas en forma sistemática y objetiva; es decir, prescindiendo de preferencias personales, se está filosofando, se está haciendo filosofía.

La filosofía puede ser el producto de una crisis exterior, en la que lo que está en torno a mí parece vacilar y nada parece seguro, o de una crisis interior, en la que de repente comienzo a dudar de todo lo que hasta ayer daba por aceptado. En este último caso se produce lo que los griegos llamaban la admiración, cuando hasta las cosas más sencillas me admiran.

Siempre vi que el sol salía por el este y se ponía por el oeste, pero hoy ese hecho me produce admiración y me pregunto: ¿porqué el sol sale por el este y se pone por el oeste? Como dice Aristóteles, éste es un saber sin utilidad, porque independientemente de lo que yo concluya, el sol seguirá haciendo lo que venía haciendo. Es un saber por el puro gusto de saber.

El saber por el gusto del saber.

(...) la filosofía exige determinadas circunstancias y determinada disposición de ánimo. A este ánimo puedo ser llevado por circunstancias externas, cuando la propia realidad se encarga de demostrarme que lo que yo creía no era cierto, cuando las expectativas no se cumplen, cuando las personas con las que contaba me fallan. En ese caso me veo impulsado a buscar en mí mismo, las verdades fundamentales que necesito para vivir.

Este es el comienzo del filosofar. Lo que se enseña en los institutos es el resultado de esto, después de muchos siglos de filosofar, lo cual no quiere decir que la filosofía sea un cuerpo de verdades canonizado. Lo que se enseña es el resultado de lo que han pensado todos los filósofos que han vivido, que constituye un acervo que no puede ser dejado de lado y por eso se lo estudia. Pero una vez enterado de todo lo que otros han pensado, cada uno es libre de aceptarlo o de ponerse a pensar por su cuenta.

La actividad de filosofar implica liberarse de todo preconcepto, ya sea por propia decisión o por una causa exterior.

GRECIA, la cuna del saber filosófico.

El primer filósofo del que tenemos noticia que se ocupó de estos temas, fue el griego Sócrates, que vivió aproximadamente desde 469 a 399 a. de C. Nació en la ciudad de Atenas y vivió en la misma casi toda su vida, salvo para participar en la guerra del Peloponeso.

Antes de Sócrates existieron otros filósofos, pues la filosofía, tal como hoy la entendemos, comienza en el siglo VI a. de C. en las costas del Asia Menor e islas adyacentes, y se extiende después a las colonias griegas en el sur de la península itálica.

Estos filósofos, a los que se suele llamar presocráticos, se ocuparon de un tema filosófico que se llama el problema ontológico. Entre ellos tenemos a Thales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Empédocles, Pitágoras, Heráclito, Parménides y Zenón de Elea.

Luego apareció Sócrates, que se ganaba la vida como escultor y que no dejó ningún escrito. Lo que nos ha llegado de su pensamiento, lo ha sido a través de su discípulo Platón.

Sócrates introduce en la filosofía la idea de que, además de los objetos del mundo físico, existen cosas intangibles como la justicia, la moderación, la valentía, de las que se puede dar el concepto, que se pueden definir; y lo que él busca es precisamente la definición de esos conceptos.

Esta es la aportación fundamental que hizo Sócrates (...).

Sócrates pensaba que a través del entendimiento y de la razón, se puede llegar a decir qué es el amor, la compasión, el valor, etc. Para él, el tema fundamental de la filosofía era la moral, la cual debía llegar a elaborar, de los objetos que estudiaba, conceptos tan precisos como los de la geometría, de manera que pudiese ser enseñada como lo es una disciplina matemática. De esa manera, decía, se eliminaría la maldad, dado que, en su concepción, la maldad era el producto de la ignorancia. Enseñaba que el sabio es el que sabe vivir, quien se conoce a sí mismo y sabe controlarse, y no aquel que sabe muchas cosas.

(...) sus enseñanzas atraían a muchos discípulos. También había mucha gente que lo odiaba, porque en sus conversaciones desafiaba, a cualquiera que se decía conocedor de algo, a demostrarlo y muchas veces ponía en ridículo a los supuestos entendidos.

Cuando tenía alrededor de setenta años, fue acusado por las autoridades de su ciudad de faltar el respeto a los dioses y de corromper a la juventud por impartirle enseñanzas en contra de la tradición. Fue celebrado un juicio, cuyo resultado fue condenar a Sócrates a darse muerte ingiriendo un veneno, la cicuta.

Durante el juicio, se le dio a Sócrates la posibilidad de elegir entre el destierro y la muerte, y él prefirió la muerte antes que abandonar su ciudad. También sus amigos hicieron los arreglos para que escapara de la cárcel, pero prefirió morir antes que quebrantar las leyes.


Decía Sócrates que la filosofía era la preparación para la muerte, y que quien sabe vivir, sabe morir. Fiel a sus enseñanzas, supo controlarse hasta el final, y murió acatando lo que le indicaba la razón, que era respetar las leyes de la ciudad en que había nacido y vivido.